La incertidumbre en la apertura de los hoteles en Fuerteventura, la falta de ayudas económicas, las dudas en la aplicación de los ERTEs y la interpretación en las distancias de seguridad en las terrazas hacer que sea imposible mantener el negocio abierto en estas condiciones.
El sector de hostelería se une para crear una plataforma para defender sus intereses y acelerar la desescalada.











