Empleo precario, vivienda cara y salarios bajos empujan a una generación a mirar al exterior
Cerrar 2025 en Canarias deja una reflexión cada vez más extendida entre los jóvenes: quedarse o marcharse. La idea de buscar oportunidades fuera de las islas ya no es solo una opción puntual, sino una conversación habitual entre amigos, estudiantes y trabajadores jóvenes que no encuentran estabilidad.
Los jóvenes canarios deciden hacer las maletas y marcharse a buscar mejores oportunidades que quedarse en su ciudad natal
El aumento del coste de la vida, unido a salarios ajustados, ha llevado a muchos a plantearse destinos como la Península, Alemania, Irlanda o países nórdicos.
Empleo inestable y pocas opciones de crecimiento
Aunque Canarias genera empleo, gran parte de los contratos dirigidos a jóvenes siguen siendo temporales y concentrados en sectores como hostelería o comercio. Para muchos titulados, las opciones de crecimiento profesional son limitadas.
Un joven graduado en Turismo explica: “Trabajo hay, pero no futuro. No puedes planificar nada a largo plazo”. Este sentimiento se repite entre perfiles cualificados que no logran acceder a empleos acordes a su formación.
Joven graduado en Turismo, explica su punto de vista de la situación actual
Vivienda y salarios, la combinación que empuja a salir
El precio del alquiler se ha convertido en uno de los principales detonantes. Compartir piso es la norma, incluso entre quienes tienen empleo estable. La dificultad para emanciparse hace que muchos jóvenes vean la emigración como una vía para ganar independencia y mejorar ingresos.
El precio del alquiler se ha convertido en uno de los principales detonantes
Expertos en empleo juvenil señalan que esta situación alimenta una fuga de talento silenciosa que puede afectar al desarrollo económico de las islas.
Redes sociales y testimonios que influyen
Las experiencias compartidas en redes sociales por jóvenes canarios que trabajan fuera influyen cada vez más en la toma de decisiones. Mejores salarios, horarios más regulados y mayor capacidad de ahorro contrastan con la realidad local.
Aun así, muchos reconocen el coste emocional de marcharse: distancia familiar, desarraigo y nostalgia.
2026, un año decisivo para retener talento joven
El inicio de 2026 será clave para saber si las políticas de empleo, vivienda y movilidad logran ofrecer alternativas reales a la juventud canaria. Sin cambios estructurales, la tendencia a salir podría consolidarse.