
Conseguirán un ahorro estimado de unos 35.000 euros al año en la factura eléctrica
El proyecto, promovido por la Concejalía de Turismo y Medio Ambiente, apuesta por un modelo basado en placas solares con sistemas de baterías capaces de almacenar la energía generada durante las horas de mayor producción para utilizarla posteriormente cuando exista demanda.
En El Cotillo, la instalación dará servicio a 17 residentes, mientras que en Corralejo la red energética alcanzará a 85 propiedades, además de las zonas comunes de la urbanización y una farmacia próxima a las instalaciones.
La filosofía del sistema es sencilla: compartir la energía sobrante entre los participantes. Cuando un usuario produzca más electricidad de la que necesita, podrá ceder parte de ese excedente a otros miembros de la comunidad que se encuentren dentro de un radio máximo de cinco kilómetros.
«Las nuevas instalaciones permitirán compartir la energía generada y reducir el gasto eléctrico de los vecinos gracias al autoconsumo colectivo».
Un año de trabajo conjunto
La puesta en marcha de estas primeras comunidades energéticas ha sido el resultado de casi un año de colaboración entre el Ayuntamiento de La Oliva, las comunidades de propietarios implicadas y EnergyRIS, empresa vinculada a la Universidad de La Laguna que opera bajo la marca Compartiendo Verde y asesora a distintos municipios canarios en este tipo de proyectos.
Además del ahorro económico, el objetivo es crear un modelo replicable para otras comunidades residenciales del municipio y del resto de Fuerteventura.
Fondos europeos y experiencia piloto para la isla
Las dos actuaciones han sido financiadas con fondos Next Generation de la Unión Europea, gestionados por el Gobierno de Canarias dentro de las líneas destinadas a impulsar las energías renovables y el autoconsumo compartido.
Como primer paso para extender esta fórmula, el Ayuntamiento ya ha firmado un acuerdo con la comunidad de propietarios de Estrella del Atlántico para que sus instalaciones funcionen como experiencia demostrativa y sirvan de referencia para futuros proyectos similares en otras zonas de la isla.
Con este movimiento, La Oliva se convierte en el primer municipio de Fuerteventura en poner en marcha comunidades energéticas de carácter colectivo, una fórmula que combina ahorro económico, energía renovable y colaboración vecinal para avanzar hacia un modelo energético más sostenible.










