El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, ha exigido el fin del racismo, la xenofobia y el fanatismo en el 42 aniversario de la Constitución. A su parecer, han sido varios los líderes políticos que han apelado a estos comportamientos en sus últimos viajes a Canarias y «esto debe terminar». Torres también ha considerado que la constitución debe abrirse a una actualización.

¿Es Fuerteventura, una isla racista?
Cuando el 15 de junio se confirmó que 14 de las 39 personas que habían llegado de forma irregular al puerto de Gran Tarajal habían dado positivo en Covid-19, las redes sociales estallaron en cólera. Los comentarios que se sucedieron en los siguientes días estaban cargados de odio, resentimiento y carga xenófoba (en la mayor parte de los casos). El racismo enervó la isla, y el sentimiento de culpa voló hacia las víctimas más indefensas, los inmigrantes. De las redes, los insultos pasaron a las calles y parte de la sociedad olvidaba su humilde pasado como migrante. El pueblo tolerante y solidario lucía su cara más amarga. Es la crítica de Esteban Ibarra (presidente de Movimiento contra la Intolerancia) cuya organización ha denunciado el aumento del discurso de odio debido al Covid-19











