Escorpiones, serpientes y ley:
Fuerteventura no quiere dejar margen de error ante la presencia de fauna exótica. La Estación Biológica de La Oliva se ha convertido este 26 y 27 de febrero de 2026 en un centro de entrenamiento de alta intensidad. El objetivo: que los técnicos de Medio Ambiente y las Fuerzas de Seguridad sepan exactamente qué hacer cuando se encuentran cara a cara con una especie invasora o un animal peligroso procedente del tráfico ilegal.
Bajo la dirección del consejero Carlos Rodríguez, esta acción formativa busca unificar criterios. Ya no se trata solo de capturar al animal, sino de hacerlo bajo protocolos que garanticen la seguridad del agente, el bienestar del ejemplar y, sobre todo, la protección del frágil ecosistema majorero.
Formación táctica: De la teoría CITES al manejo real
El curso no se queda en los libros. Aunque la parte teórica analiza la normativa CITES (que regula el comercio internacional de especies amenazadas), el plato fuerte es el taller práctico. Los asistentes se enfrentan a situaciones reales de contención con ejemplares que pondrían a prueba los nervios de cualquiera:
Saurios y serpientes: Técnicas de captura y traslado seguro.
Arácnidos: Manejo de tarántulas y escorpiones.
Material especializado: Uso de herramientas de captura de última generación.
«Esta formación es una herramienta clave para mejorar la seguridad en las actuaciones ambientales de la isla, especialmente ante el reto que suponen las especies invasoras en nuestro territorio».
Carlos Rodríguez, consejero de Medio Ambiente.
El respaldo de la élite: Fundación Neotrópico
La instrucción corre a cargo de los expertos Jaime de Urioste y María José Bethencourt, de la Fundación Neotrópico. Esta entidad no es una organización cualquiera: gestiona el único centro de fauna exótica en Canarias con un nivel 3 de bioseguridad.
Sus instalaciones son pioneras en España, diseñadas específicamente para contener posibles zoonosis (enfermedades transmitidas de animales a humanos) y garantizar que los ejemplares intervenidos por tráfico ilegal no supongan un riesgo sanitario para el Archipiélago.
Un examen para garantizar la eficacia
La formación no es un mero trámite. Las jornadas concluirán con una evaluación escrita y práctica que certificará que el personal está capacitado para intervenir en situaciones de riesgo ambiental. Al final, lo que se busca es una respuesta rápida y profesional ante una realidad creciente: el abandono o la fuga de especies que nunca deberían haber llegado a las islas.











