Más población, más presión… y menos dinero
Las cifras de la discordia: el último informe de fiscalización de la Audiencia de Cuentas de Canarias ha encendido las alarmas políticas en Fuerteventura, desatando una durísima ofensiva del grupo socialista. Los datos oficiales confirman lo que el PSOE califica como una «marginación histórica» por parte del Ejecutivo regional de Coalición Canaria y el Partido Popular, retratando a una isla que, a pesar de tirar del carro del crecimiento poblacional en el archipiélago, recibe cada vez menos recursos reales.
La radiografía económica que deja el documento es incontestable y refleja un retroceso sin paliativos en el reparto territorializado del gasto. La peor parte se la lleva la capacidad de gestión del propio Gobierno canario, que se ha mostrado flagrantemente incapaz de ejecutar siquiera la mitad de los fondos prometidos a la isla majorera, dejando a las claras la brecha entre las promesas presupuestarias y la realidad del terreno.
«Fuerteventura soporta una enorme presión sobre la sanidad, carreteras, agua, vivienda y servicios públicos, y sin embargo recibe menos recursos y menos inversión»
denuncia con contundidad Manuel Hernández Cerezo, vicesecretario general del PSOE de Fuerteventura y diputado regional.
Un desplome financiero en el peor momento posible
El análisis detallado del informe revela un tijeretazo de enorme gravedad para el bienestar de los ciudadanos. Durante el ejercicio fiscalizado, la inversión per cápita cayó un 22,9%, pasando de los 274,81 euros por habitante registrados anteriormente a unos raquíticos 211,81 euros. Esta tendencia contractiva se repite en las transferencias de capital por habitante, que sufrieron un descenso del 21,3%, hundiéndose hasta los 335,34 euros. Por si fuera poco, la isla también ha perdido peso relativo en el reparto de las transferencias corrientes autonómicas, diluyendo su relevancia en el mapa presupuestario de las islas.
La mayor contradicción radica en la gestión de lo ya presupuestado. La Audiencia de Cuentas sitúa el grado de ejecución presupuestaria en Fuerteventura en un pobrísimo 43,41%. Este dato resulta especialmente sangriento al compararlo con la eficiencia mostrada en otros territorios del archipiélago, como La Palma, que rozó el 65,28% de ejecución, o Tenerife, que alcanzó el 62,65%.
Colapso de servicios en una isla tensionada
Esta parálisis inversora golpea de lleno a una sociedad civil que se encuentra al límite. El parlamentario socialista insiste en que Fuerteventura no puede permitirse el lujo de ver cómo se evaporan sus partidas económicas mientras sufre una falta endémica de vivienda, la saturación crónica de las infraestructuras sanitarias y una demanda urgente de nuevos centros educativos para absorber el crecimiento demográfico. Para el principal partido de la oposición, los datos de la Audiencia de Cuentas desmontan la propaganda oficial y consolidan de manera matemática la condición de Fuerteventura como la auténtica damnificada del pacto de gobierno autonómico.











