Los hoteleros de Fuerteventura miran con preocupación al próximo invierno por la falta de controladores aéreos en el aeropuerto de la Isla. La patronal turística Asofuer asegura que la situación se encuentra actualmente «más o menos normalizada», pero advierte de que la reducción de efectivos puede convertirse en un problema cuando llegue la temporada alta y aumente el número de vuelos.
El presidente de Asofuer, Antonio Hormiga, confirma que el aeropuerto majorero cuenta actualmente con menos controladores de los previstos. Aunque hasta ahora no se han registrado incidencias relevantes, el sector teme que la situación cambie cuando crezca el volumen de operaciones.
«Si hay menos controladores, habrá problemas, lógicamente, en el aeropuerto, y eso lo van a notar los turistas», señala Hormiga, que sitúa en los retrasos en los vuelos la principal consecuencia que podría sufrir el destino.
Asofuer mantiene el contacto con el aeropuerto
La patronal asegura que está realizando un seguimiento de la situación y mantiene contactos con los responsables aeroportuarios para reclamar una dotación de personal suficiente de cara a los próximos meses.
«Lo que hacemos es presionar, llamar y hablar con el director», explica Hormiga, que asegura que Asofuer continuará pendiente de la evolución de la plantilla y de las posibles consecuencias sobre la operativa aeroportuaria.
La preocupación del sector llega en un momento especialmente sensible para el turismo majorero, ante la llegada de los meses de mayor actividad y el incremento previsto del tráfico aéreo.
El turismo afronta el invierno con buenas perspectivas
Pese a la alerta por los controladores, Asofuer mantiene una valoración inicialmente positiva sobre la temporada turística 2026-2027.
Hormiga prevé unas cifras algo inferiores a las del ejercicio anterior, aunque considera que el descenso no debe interpretarse necesariamente como una señal negativa. Los últimos años estuvieron marcados por niveles de actividad especialmente elevados, por lo que una moderación de las cifras puede entrar dentro de la normalidad.
El objetivo del sector pasa ahora por evitar que una plantilla insuficiente en el aeropuerto termine provocando retrasos o incidencias coincidiendo con el aumento del tráfico aéreo.











