Supone un importante balón de oxígeno para la economía local, con una inversión estimada que ronda los 1,6 millones de euros
El largometraje es una adaptación de la estremecedora obra de Édith Blais, quien relató en papel sus 450 días de cautiverio tras ser secuestrada por grupos yihadistas en el desierto del Sahara. La crudeza de los hechos reales, que conmovieron a la sociedad canadiense, encuentra ahora su réplica visual en los municipios de Puerto del Rosario y La Oliva. Durante un total de 27 días, el equipo de rodaje desplegará su actividad en tierras majoreras, recreando la odisea de Blais (interpretada por la actriz Marine Johnson) y su pareja, Luca Tacchetto, en una historia que promete sacudir la sensibilidad del espectador internacional.
La elección de Fuerteventura no ha sido casual. La productora canadiense Item 7, en colaboración con la francesa Noodles Production y el apoyo local de Fasten Films, buscaba una localización que ofreciera la autenticidad visual del desierto sahariano combinada con la seguridad y los servicios de una infraestructura europea. Esta combinación ganadora ha permitido que el metraje se reparta entre Quebec y nuestra isla, consolidando a la Fuerteventura Film Commission como una herramienta clave para la captación de este tipo de proyectos de alto nivel.
Un impacto que va más allá de la gran pantalla
La presencia de un equipo de cine de esta envergadura supone un movimiento constante en hoteles, restaurantes y empresas de logística locales. La presidenta del Cabildo, Lola García, acompañada por la consejera delegada de la Film Commission, Nereida Calero, pudieron comprobar de primera mano la magnitud del despliegue durante una visita reciente al set de rodaje. Ambas coincidieron en señalar que la industria del cine se ha convertido en un pilar fundamental para la diversificación económica de Fuerteventura, permitiendo que la isla sea algo más que un destino de sol y playa: es ahora un escenario de prestigio para narrar historias universales.
La cinta recrea con fidelidad la terrible odisea de la superviviente canadiense, utilizando las zonas desérticas de la isla para transmitir esa sensación de aislamiento y dureza que marcó su cautiverio. El hecho de que un director del prestigio de Kim Nguyen apueste por Fuerteventura es, sin duda, un sello de calidad que atraerá futuras inversiones y consolidará el empleo especializado en el sector audiovisual dentro de la propia isla.
Fuerteventura como referente del cine internacional
Con el rodaje de ‘Le Sablier’, la isla suma un nuevo título a su ya larga lista de créditos cinematográficos. Sin embargo, en esta ocasión el valor añadido reside en la carga emocional y humana de una historia basada en hechos reales. Mientras las cámaras siguen capturando la belleza agreste de nuestros paisajes, la economía de Puerto del Rosario y La Oliva siente el impacto positivo de esos 1,6 millones de euros que se quedan en casa. Fuerteventura ha demostrado, una vez más, que sus dunas no solo guardan arena, sino también la capacidad de transformarse en cualquier rincón del mundo para hacer brillar la magia del cine.











