
Pese a marchar en tercera posición con 38 puntos, el conjunto de Luis García arrastra una estadística preocupante
La trayectoria de la UD Las Palmas en esta temporada 2025/2026 está siendo, en términos generales, de notable alto. Sin embargo, el reciente correctivo sufrido en El Sardinero (4-1) ha puesto el foco sobre una asignatura pendiente que empieza a pesar en el vestuario amarillo: la incapacidad de sumar de tres en tres frente a los «gallitos» de la competición.
Aunque los amarillos duermen en la tercera plaza con 38 puntos, empatados con el Castellón en puestos de ascenso directo, los números fríos revelan un déficit competitivo cuando el nivel de exigencia sube al máximo. De los cinco equipos que actualmente ocupan la zona de privilegio, Las Palmas solo ha podido rescatar un punto.
Un balance en rojo contra el Top 5
La regularidad ante los equipos de la zona media y baja es lo que mantiene a la UD en la pelea por el liderato, pero el balance en los duelos directos es, por ahora, el principal talón de Aquiles del proyecto de Luis García. El equipo ha caído ante los tres primeros y solo ha arrancado un empate en casa.
Resultados contra los rivales directos (Zona de Ascenso/Playoff)
| Rival | Resultado | Condición |
| Racing de Santander | Derrota (4-1) | Visitante |
| Castellón | Derrota (1-0) | Visitante |
| Almería | Derrota (0-1) | Local |
| Málaga | Derrota (0-1) | Local |
| Deportivo de La Coruña | Empate (1-1) | Local |
Este registro indica que la UD ha sumado solo 1 punto de 15 posibles ante sus perseguidores y competidores más inmediatos.
Dificultades también en el Top 10
Si ampliamos el foco a los diez primeros clasificados, la tendencia se mantiene, aunque con ligeros matices positivos. Las Palmas ha demostrado solvencia para superar al Córdoba y al Cádiz, pero se ha quedado a medio gas con sendos empates ante el Burgos y el Sporting de Gijón.
Esta «flojera» ante los equipos de la mitad alta de la tabla contrasta con la autoridad mostrada frente al resto de la categoría. La lectura positiva es que la UD no necesita ser el mejor en los duelos directos para estar arriba gracias a su fiabilidad contra el resto de rivales; la negativa es que, en un hipotético playoff o en el tramo final de liga, estos enfrentamientos serán los que decidan el ascenso.
El reto de la segunda vuelta
Con toda la segunda vuelta por delante, el cuerpo técnico tiene identificado el problema. La llegada de refuerzos como Iker Bravo o Miyashiro busca, precisamente, dotar al equipo de ese «plus» de calidad y pegada necesario para decantar los partidos de alta tensión.
Para que la UD Las Palmas consolide su candidatura al ascenso directo y no dependa de la carambola de los resultados ajenos, deberá empezar a demostrar que también sabe ganar a quienes visten sus mismos galones.










